martes, 6 de abril de 2010

Políticamente incorrecta

Lo soy. ¿A qué negarlo? No digo ni escribo las cosas que arrancan aplausos de popularidad. Por eso no soy lo que se conoce como “la reina de los helados”. He dicho muchas veces, y lo sostengo, que uno no se mete en política para hacer amigos. Para ello, el espacio ideal son los clubes, los bares, los restaurantes. La política no es para hacer amistades sino para hacer aliados con quienes en conjunto producir planteamientos renovadores y progresistas, sea como ello pueda ser interpretado por cada cual.

El debate sobre las primarias se ha convertido en un pastoso asunto, una mezcolanza de vanidades de gentes que se bañan con perfumes. Aquí hay un gentío que quiere poltrona. Y que además espeta sin limitación que “lo merece”. Veamos, ¿cómo es la cosa? ¿Es esto un problema de dolores? Pues si a dolores vamos, los puestos en la Asamblea Nacional no son analgésicos. Muy por el contrario, es meterse en dolores mayores, de esos que no ceden al efecto de las drogas.

¿Saben los que reclaman a voz en grito su “derecho” (cuasi divino) que, si resultaren elegidos, por los próximos cinco años deberán olvidarse de vacaciones, días libres, pachangas y demás enseres domésticos? El trabajo supondrá siete días por semana y estar de turno permanente como las farmacias 24 horas al día. Tendrán que ser los primeros en llegar y los últimos en irse. A esas de las cinco de la mañana de cada día, incluyendo sábados, domingos y fiestas de guardar, deberán estar completando la revisión de toda la prensa (nacional, regional e internacional). Nada de apagar el celular ni de dejar sin contestar todas las notas que reciban en sus respectivos correos electrónicos. Además de no poder faltar a ni una sola sesión de la Asamblea, también deberán estar presentes en todas las reuniones de comisiones. A eso hay que sumar la articulación de la bancada de oposición, que será una, puesto que los diputados formarán una sola fracción parlamentaria, de Unidad. Agentes libres, favor abstenerse. Y tengan bien claro que frente a la Asamblea siempre habrá un grupete de malandros cuya única función será insultarlos, escupirlos, lanzarles huevos podridos y obsequiarles todo tipo de vejámenes. Prepárense para los ataques que recibirán de sus colegas del chavismo, que serán capaces de cualquier acto en ese hemiciclo. Para quienes no lo sepan, las focas también muerden. Ah, que no se les olvide que más o menos un 50% de sus ingresos como parlamentarios deberán ser cedidos para sufragar los gastos de ejecución de una estrategia seria en todo el territorio nacional así como de una estrategia internacional. Y por si fuera poco, los diputados deberán asistir a sopotocientas asambleas de ciudadanos.

Quien crea que el trabajo que les espera a los nuevos diputados es una escena de “cheverosidad”, que se lo piense mejor. El asunto será “muy heavy”, como dicen los chamos. Quien crea que podrá lucirse, que se lo piense mejor. Quien crea que podrá llegar tarde, guardar cobarde silencio y tener siempre una excusa para no hacer su trabajo, que se lo piense mejor. Quien crea que podrá “pasar agachado”, que se lo piense mejor.

Lo que vimos y padecimos en el periodo 2000-2005 parecerá un lecho de pétalos de rosa comparado con lo que será la nueva Asamblea Nacional. El parlamento para el nuevo periodo será un escenario de una categoría aún no nominada, que seguramente será motivo de estudio en las escuelas de ciencias políticas en el mundo entero dada su extravagancia.

La pegunta es: todos esos que andan desesperados por las curules parlamentarias, ¿tendrán con qué aguantar, o luego que se sienten se van a convertir en bolsas de oficio?

Yo, la políticamente incorrecta, lo pregunto.

2 comentarios:

Marco Gonzalez V dijo...

Bueeeeeeeeeeeeeeno... que se puede decir, mi querida Soledad. Ya decía yo que esto de la incómoda posición de ser incómodo venía de algún lado. Pero dicen que lo malo es lo que se pega y lo bueno se aprende a carajazos.
Al punto, que se hace con estos jovencitos que pretenden a los 25 años ser líderes con la nuencia de carajear a tipos como Ledezma, o de reencauchados de oficio que no saben más que hacer campañas para abrigarse unos dias más de la politiquera nacional, pero que naturalmente, en el buche no tienen es na'.
Prefiero apoyar a la gente que conocemos con fe que las tiene bien cuadradas para sentarse en su curul y no anda pensando que eso es carro y casa facil. Ni hablar del prestigio de las páginas sociales y las columnitas semanales en un diario de circulación nacional.
Nada, espero que las cosas se encaminen, en especial con aquellos que tienen los cojones de ser los hombres de la asamblea de ahora en adelante, porque si ciertamente las focas muerden, en mi pueblo se come foca...
y como quien no quiere la cosa, tambien estoy claro que hay que ponerle Punk a la asamblea, como en aquellos años mozos del cochino...
Lástima que Gerardo es alcalde... con la falta que hace...

Nick Vega dijo...

Mejor dicho, imposible. Ahora hay que ver quienes llegan a las parlamentarias. Me preocupa que las infulas de fiscal de tránsito del venezolano se interpongan en el camino de la sensatez y se caigan a mordiscos en pro de la subsistencia de partidos "tapa marilla". Lamentablemente en estos momentos la política corresponde a los políticos. Pero en el momento, dios mediante, que salgamos de este "rough patch" tendremos que inyectarle una sobredósis de profesionales al gobierno para comenzar a construir un país.